LACEA BRAIN · La investigación en detalle

Documento de trabajo 2026-01

¿Por qué apoyan los ciudadanos los controles de precios?

La información cambia opiniones. La experiencia directa cambia más. La responsabilidad también influye en cómo aprendemos sobre los costos de una política.

Stanislao Maldonado · Santiago I. SautuaFecha del paper: 18 de mayo de 2026

−35 ppCaída del apoyo tras experimentar la escasez
821Estudiantes universitarios
45Sesiones de laboratorio en Bogotá
Un carrito azul con algunos alimentos básicos junto a estantes de supermercado con grandes espacios vacíos.
Ilustración conceptual de la escasez de productos, creada para LACEA BRAIN.

Título original del paper

Why Do Citizens Support Price Controls? The Role of Motivated Beliefs

Un precio menor en la etiqueta y una mayor posibilidad de conseguir un producto son cosas distintas. Un precio máximo vinculante puede beneficiar a quienes logran comprar y dejar a otras personas sin el bien. Para comprender su apoyo público hay que mirar más allá del precio que aparece en la góndola.

Maldonado y Sautua preguntan por qué persiste ese apoyo cuando se conoce el costo. ¿Basta con recibir información correcta o experimentar la escasez cambia la evaluación de la misma política? ¿Y qué sucede cuando la decisión de una persona determina lo que se implementará?

Los autores estudian las creencias motivadas: opiniones que pueden resultar reconfortantes porque coinciden con una preferencia previa por la intervención del gobierno. El experimento permite variar por separado las consecuencias materiales, la información y la responsabilidad de decidir.

Un mercado con consecuencias reales

El estudio reunió a 821 estudiantes universitarios en 45 sesiones del Rosario Experimental and Behavioral Economics Laboratory, en Bogotá, entre octubre de 2022 y marzo de 2023. Compraban un bien ficticio y recibían pagos reales vinculados a sus decisiones.

En el mercado libre experimental todos podían comprar; con el precio máximo, el precio era menor, pero solo la mitad conseguía el bien. El contraste principal asignó sesiones a información factual o experiencia directa. Un tratamiento adicional invirtió el orden de la experiencia con los mercados.

De manera independiente, una persona de cada grupo de cuatro tomaba una decisión vinculante sobre el régimen de mercado; las demás expresaban elecciones hipotéticas. Se midieron creencias y preferencias antes y después de aprender sobre el precio máximo.

Aprender al experimentar el costo

En el contraste principal restringido, quienes recibieron una explicación factual redujeron su apoyo de 80% a 62%. Entre quienes experimentaron el precio máximo, el apoyo pasó de 76% a 41%. Las caídas fueron de aproximadamente 18 y 35 puntos porcentuales, respectivamente.

La comparación es informativa porque mantiene el entorno económico: lo que cambia es aprender mediante una explicación o participar en el mercado regulado. Pero importa cómo se define la muestra. Los porcentajes destacados corresponden a 351 participantes con creencias y decisiones iniciales consistentes.

La experiencia también dejó a un grupo importante sin cambiar de preferencia. Después de enfrentar la escasez, el 41% de ese contraste restringido todavía eligió el precio máximo. Los autores interpretan esta persistencia, junto con los demás resultados experimentales, como evidencia compatible con creencias motivadas y no solo con desinformación.

Apoyo al precio máximo, antes y después de aprender

Información factual

Antes
80%
Después
62%

Experiencia directa

Antes
76%
Después
41%
Porcentajes redondeados del contraste principal restringido: 351 participantes con creencias y decisiones iniciales consistentes. Fuente: figura 5 y tabla 1, columnas 1–2. Paper de referencia ↗

Cuando elegir determina lo que sucede

El experimento también distingue entre expresar una preferencia e implementar una decisión. En cada grupo de cuatro, la elección de una persona era vinculante para el régimen posterior; las demás expresaban elecciones hipotéticas.

Entre participantes con creencias inicialmente optimistas, quienes tomaban decisiones vinculantes ajustaron más sus creencias y fueron menos propensos a mantener el apoyo al precio máximo. El contraste sugiere que el costo material de sostener una creencia atractiva puede cambiar la respuesta a la evidencia. No establece que el efecto tenga la misma magnitud en una elección o en un debate nacional.

De la evidencia a las preguntas de política

Hacer visible el costo completo

Explicar el acceso y la disponibilidad junto con el precio anunciado. El experimento sugiere que describir solo el beneficio buscado puede dejar fuera una parte central de la decisión.

Probar formas de aprender de los resultados

Las simulaciones, los pilotos bien diseñados y la información transparente sobre resultados son aplicaciones posibles que conviene estudiar. Su eficacia fuera del laboratorio sigue siendo una pregunta empírica.

Conectar decisiones y consecuencias

Los resultados de capacidad de decisión motivan investigar mecanismos participativos y de rendición de cuentas. Invitan a probarlos, sin asumir que las opiniones hipotéticas anticipan las decisiones con consecuencias reales.

Lo que el laboratorio deja abierto

La muestra reúne estudiantes universitarios de Bogotá, no un electorado representativo. El mercado fue deliberadamente simple, los vendedores estaban automatizados y el aprendizaje se midió en un período corto.

El laboratorio deja fuera consideraciones de equidad, conflictos distributivos, señales partidistas y exposición repetida. La persistencia del apoyo es compatible con la explicación de creencias motivadas; no demuestra que la preferencia de cada participante sea irracional.

Las mayores caídas destacadas corresponden a una muestra restringida con creencias y decisiones iniciales consistentes. Las estimaciones con la muestra completa son menores; por eso la definición de muestra importa.

Abstract original (en inglés)

Despite broad expert consensus that price controls are economically inefficient, they remain popular. We study this puzzle through the lens of motivated beliefs: Individuals who favor government intervention may derive gratification from believing that price controls increase welfare. In a laboratory market, participants shopped under monetary incentives and chose between a free-market regime and a price-cap regime. We varied whether participants learned about the cap through factual information or direct exposure to its consequences, and whether their regime choice was decisive. We find that both information and exposure reduced support for the price cap, but exposure was substantially more effective. However, many participants continued to support the cap after experiencing shortages. Participants with decisive regime choices were less likely to endorse the price cap after adverse information or exposure. Thus, support for inefficient policies reflects not only misinformation but self-serving beliefs that persist when individuals are not held accountable for policy outcomes.

Cita sugerida

Maldonado, Stanislao, and Santiago I. Sautua. 2026. “Why Do Citizens Support Price Controls? The Role of Motivated Beliefs.” LACEA BRAIN Working Paper No. 2026-01.

Equipo de investigación

Stanislao Maldonado y Santiago I. Sautua. El experimento se realizó en REBEL, Universidad del Rosario, con apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo.

Versión del paper

El paper utiliza la versión disponible en BEER Lab, con una portada de la serie de documentos de trabajo de LACEA BRAIN.

Versión disponible en BEER Lab ↗
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